POR David Hernández
11/09/2026
La sensación de tensión en el cuello y la zona cervical es muy habitual en el día a día. Pasar muchas horas frente al ordenador, mantener determinadas posturas durante demasiado tiempo, el estrés o la falta de movimiento pueden influir en cómo se siente esta zona.
Nuestro cuerpo funciona como un conjunto. Por eso, cuando aparece tensión en el cuello, también puede ser interesante observar cómo nos movemos, cómo nos apoyamos y qué compensaciones hemos ido adoptando.
¿Qué puedes hacer en tu día a día?
Comprender tu cuerpo es el primer paso
En el Método RB, David Hernández parte de una visión global del cuerpo, observando aspectos como el movimiento, los apoyos, la distribución corporal y posibles compensaciones.
El objetivo no es únicamente prestar atención a la zona donde aparece una molestia, sino comprender mejor cómo se está organizando el cuerpo en su conjunto.
Si la tensión es intensa, persistente, aparece después de una lesión o está acompañada de otros síntomas, es importante consultar con un profesional sanitario habilitado para realizar la valoración correspondiente.
Tu cuerpo habla. Aprender a escucharlo puede ser el primer paso para comprenderlo mejor.